Lo que el INVIERNO nos dejó en «YOU’RE THE ONE» (una historia de entonces).

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«Este año en Cerralbos del Sella, Dios nacerá mujer.» 
En estas oscuras piezas, donde paso
días agobiantes, voy de un lado a otro
para hallar las ventanas. -Cuando se abra
una ventana habrá un consuelo- .
Pero las ventanas no aparecen, y yo no puedo
hallarlas. Y quizás sea mejor que no las encuentre.
Quizás la luz sea un nuevo tormento.
Quién sabe qué cosas nuevas mostrará.
«Las ventanas», de Constantino Kavafis (1863-1933)
Introspicere. -Las mañanas son mejores que las tardes y las tardes mejores que las noches. El peor momento es cuando el sol desaparece por las ventanas…, le confiesa al doctor Bermann. Frente a la ventana, ataviada con el color del luto y con una mirada melancólica fuera del mundo, los ensimismados pensamientos de Julia penetran los finos visillos que cuelgan de las ventanas impregnando sobre ellos su pálida tristeza. Incluso la luz parece estar enferma. Julia está con la cabeza, pensando; con el corazón, sintiendo y con el cuerpo, sufriendo…
La luz es la vida, la vida es el calor, el calor es el amor; qué es el calor; qué es la vida. Vivir es querer; es tener esperanza, aún cuando sabes que la probabilidad es casi inexistente; vivir es sentirse morir… Una parte de ella es apasionada y arde sola. Y hay otra que se busca angustiosamente a sí misma. Julia se siente emocionalmente mutilada. La pérdida de quien habita su interior la ha dejado un gran dolor, un vacío casi incurable. Quizá su único consuelo lo encontrase en la música…¡y en la ópera!, que llega a todos los rincones del alma, porque de él sale; porque es el lenguaje de los ángeles…a los sentimientos los viste y desnuda… es sagrada…es epifánica…

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1.“TURANDOT” (1924), de Giacomo Puccini. “NESSUN DORMA” interpretada por Beniamino Gigli y la Philarmonica Orchestra y Choros/Stanford Robinson. ¡Cuánto tiempo hacía que la música no se escuchaba en la gran casona solariega de Llendelabarca! Y sucedió… Juanito se sintió abrumado ante aquella voz lírica y celestial que procedía de la habitación de la Srta. Julia. Era Nessun Dorma, la ópera de Puccini, que significa ¡Qué nadie duerma! No duermas, ni siquiera tú, oh, princesa, oh príncipe, en tu gélida habitación, en tu fría celda. La voz imploraba a dos almas en flor, a esos amantes que probablemente sabían que no volverían a verse jamás. ¡Mirad las estrellas, mirad el mar, que tiemblan de amor y de esperanza! El destinatario de sus sentimientos está en el corazón de Julia. Y nadie sabe su nombre, el nombre del muerto que lleva pegado a su alma, como expresó tía Gala (inmensa Julia Gutiérrez Caba) a su nuera Pilara y a su nieto Juanito. 
Cuando la luz resplandezca y los recuerdos se restablezcan, qué vencerá…
2.-“NIGHT AND DAY”. Letra y música: Cole Porter (1932), en la versión de Allan Jones (1945). Una cinta sin fin en el segundo verso, en el subtítulo de lo que en su día fue. Su amor vencerá a los recuerdos mientras sigan habitándose en el alma del otro, aunque para ello deba dejarle partir…
Si en «El abuelo» las correspondencias epistolares mantenidas por Lucrecia Richmond con su amante Carlos Eraul eran a la vez su fortaleza y debilidad, en «You’re the One» Julia deberá superar el mensaje póstumo de su amado. Una carta, cuyo contenido escuchamos con la voz de él en el pensamiento de ella, hace sentirnos cómplices de su historia de entonces. En cada palabra suya sintió…qué sintió…su último aliento, los versos de su pretérita canción… You and me. You’re the One…
3.- MÚSICA ORIGINAL de Pablo Cervantes. Conservador de una estética y narrativa cinematográficas que tomaban al Hollywood clásico como referente indiscutible, José Luis Garci es, sobre todo, un apasionado del cine, un escritor nostálgico de cinefilia carismática y mediática; un cineasta, en mi opinión, “copista”, que homenajea e imita hasta la exhasperación un cine pretérito muy próximo al autor y con el que se siente cómodo entre la nostalgia y la reiteración temática y musical. Una de sus reconocibles manías es la manipulación de doblajes en la sala de montaje (las mismas voces para diferentes películas), las preferencias por idénticos sonidos naturales diegéticos, etc.
La composición musical de Pablo Cervantes atesora calidad y sensibilidad, con un aire bello y melancólico. Es de una tristeza casi inmarcesible. Indisociable al graznido de las gaviotas y a las caricias de la brisa del mar, su profundidad melódica alienta y casi diluye las imperfecciones de la película, hasta el punto de lograr que no se las tenga demasiado en cuenta. Por ende, se erige como una protagonista cardinal, capaz de englobar y realzar las emociones implícitas de los personajes y de conmover la de quienes la escuchamos con deleite. La banda sonora original recibió en el filme un tratamiento descuidado (arbitrario, reiterativo…), lo que la hizo caprichosa, diferente…meritoria de estudio. Peor tratamiento musical dio Garci a su anterior película (la imperecedera asociación que estableció «Nimrod, Variaciones Enigma IX», del compositor inglés Edward Elgar, para su adaptación cinematográfica de la novela de Benito Pérez Galdós). Véase también cómo la música de cine fue una asignatura pendiente para el autor de «Volver a empezar».
4.- Es Nochebuena. En el gramófono suena la opereta“DIE FLEDERMAUS” (el murciélago) de Johann Strauss, y piezas de HÄNDEL Y BACH.“Uno deja de ser niño cuando no se atreve a saltar por encima de su sombra”, dijo don Orfeo a Julia ante el Oratorio Der Messias HWB 56, con el coro del Aleluyah de Händel… La música clásica resuena en la iglesia de Cerralbos del Sella… irradia alegría, nacimiento, esperanza…Hace soñar despierto al tímido y bondadoso Orfeo, el maestro de escuela enamorado (quizá) de una ilusión, de una mujer inalcanzable.

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5.-LA TRAVIATA. Preludio Acto I, de GIUSEPPE VERDI. “Es maravillosa. Cómo te brillaban los ojos en el aria Amami, Alfredo”… Aquella fue la primera de las óperas que Julia escuchó la primera noche que pasó en Llendelabarca. 
Lo que el invierno nos dejó en «You’re the One»: Convence o gusta más por lo que sugiere, por los matices del entonces, de lo que imaginamos nunca fue…nos dejó miradas puestas en el horizonte, con pies descalzos a orillas de un mar gris; el humo que desprendía el habano que fumaba tía Gala-fuerte y puro como su sabiduría-; el intimismo hasta donde pudo ser; la nostalgia, la melancolía,… el amor, el desamor...y la historia con sus lagunas, hermosamente fotografiada, decorada y nevada…con personajes como Juanito, que sueñan despiertos viendo películas americanas.«¿Te acuerdas de la película de vaqueros que vimos en el Bar España en que el chico le decía a la chica: no me gustan las despedidas, cariño? Pues a mí tampoco me gustan». Homenajes cinéfilos con proyecciones de Sospecha (Hitchcock), Tú y yo (1939, Leo McCarey), Sucedió una noche (Capra), Gunga Din (George Stevens)… o las partidas de ajedrez de tía Gala siguiendo el último movimiento de un contrincante no visible…
…El Tribunal de Represión del régimen franquista del que es víctima el amado pintor de Julia (un drama tocado sólo de paso); el aislamiento y el vacío, los anhelos y frustraciones,...Y la esperanza, que también sigue iluminando la ilusión de Pilara, quien espera el regreso de su marido arrancado de su lado por la guerra civil… y la duda vocacional del párroco don Matías, ese cura contradictorio, rancio en apariencia, que admira el cubismo de Picasso, que ama el cine-y lo ama de veras-, por mucho que éste lo oculte, que lo censure y que le molesten las vestimendas modernas y los besos de cine…Y con los naranjos en flor a punto de despertar su aroma a azahar, lo que «You’re the One» nos dejó en un invierno cualquiera…
Nota final.- Mi epílogo alternativo:
Secuencia I: En la playa, Juanito y don Orfeo vuelan la cometa. Secuencia II: escuchamos “Night and Day”, de Allan Jones. El automóvil de Julia se aleja. A ella no la volvemos a ver/ Plano subjetivo a bordo de su Bentley color negro/ Títulos de crédito finales. Y si la viéramos en un plano final: Sonríe, Julia, sonríe. Tu mirada (ahora) es azul.
A aquella historia de entonces, una de mis experiencias esenciales en pantalla grande.
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